Enrique Ruiz Conciencia

MORIR

Cierra los ojos. Te invito a morirte. No es tan complicado. Lo haces cada noche.

 

Descansa. Cierra la tienda.

 

Llevas toda la vida mostrando todo tu despliegue de encantos y habilidades para que te quieran, para ser reconocido, para sentirte seguro. Esperando una nueva palmadita, esperando ese cruce de miradas, esperando que ocurra algo que te agite, ESPERANDO.

 

Sé que en el fondo no es el dinero lo que te importa, sino esa necesidad de sentirte seguro.

Sé que no es la salud lo que anhelas, sino tu deseo de sentir VIDA.

Sé que no es el cariño lo que buscas, sino ese lugar en el que sentirte querida, digna, merecedora.

 

Cierra los ojos. Te invito a morirte. No es tan complicado. Lo haces cada noche.

 

Descansa. Cierra la tienda. Si así lo eliges,  al abrir los ojos desaparecerá la necesidad de desplegarte, de esforzarte, de ser alguien. 

 

Y vendrá espacio nuevo, con poder propio, con todo su desparrame de artículos maravillosos.  Ahora una sonrisa, mañana quizás una lágrima. Ahora un abrazo, mañana quizás una distancia. Ahora un Sí, mañana quizás un No.

 

Todo es adecuado en esta tienda.

 

Ya no necesitas esconder ésto ni rechazar aquello. Ya no necesitas mendigar la seguridad, la vida, el cariño.

 

Tú eres la seguridad, tú eres la vida, tú eres el Amor.

 

Cierra los ojos. Te invito a morirte. No es tan complicado. Lo haces cada noche.

 

Descansa. Cierra la tienda. Sólo tú puedes entregarte al abismo de entregar tu corazón al no saber.  Sólo tú puedes abrirte a sumergirte en los miedos que te llevan a la mendicidad.

El Amor siempre está esperando, siempre lo estará, siempre en este instante, el único instante.

 

Ahora abre los ojos. Te invito a VIVIR. No es tan complicado. Lo haces cada noche. Lo haces en cada muerte.

   

Enrique Ruiz Alcázar

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